jueves, mayo 04, 2006

Fragmentos 9

1. La sangre se hace densa, necesita más presión para su traslado, tanta que las arterías se tensan hasta reventarse, puede ser micro o macro sólo depende del sector donde ceda, como accidente vascular el infarto es una muerte muy común.

2. Penetra por la caja toráxica en busca de la traquea, lo quiere atravesar todo. A pesar de que le molesta mancharse. Es cuchillo.

3. La guerra como arte es macabra, tanto igual a Dios como amor, está todo muy organizado y se sangra. Suelta las armas y también a Dios. Ya nadie lucha contra él. Sonríe.

4. Al nacer no lo sabía y al morir tampoco, fue una perdida de tiempo, por suerte tan sólo fueron 40 minutos. Lloraron por él, éste no lo entendió.

miércoles, mayo 03, 2006

Fragmentos 8

1. Quien quisiera responder ante él. Malversación. Que más se puede pedir, de un grupo de hombres que se esconden detrás de corbatas. Habrás de responderle entonces con el silencio. Es mejor así, ya nadie, ya nadie. De acuerdo.

2. A paso firme definió que ayer era hoy, ¿y mañana? Pensó, dejó el maletín en el suelo y se echó a correr. Aún no se encuentra.

3. Malsano le dijeron, sonrió, sabía que era un piropo, en la oficina sólo hay uno como él.
4. Texto. Corbata. Pantalones. Manos. Cigarros afuera. El portero duerme.

jueves, abril 27, 2006

Micro cuento 12

Divididos en dos bandos y colores, demarcados por líneas blancas, los observan y un humano vestido de negro con el brazo alzado y un pito en la boca. Espera. Alrededor del rectángulo de tierra, piedras y algunos champones de pasto seco, otros están atentos, con lienzos a baja altura y sentados en maderas rechinantes, algunos animales husmean entre ellos, como buscando comida, pero todos saben que buscan el mejor lugar para ver el encuentro. Los jugadores saltan, mueven sus piernas, hacen vibrar su cuerpo para no enfriarse, el de negro los observa y toca el pito, la pelota está entre los dos delanteros de celeste con amarillo, se quedan viendo. La pelota no se mueve, nadie lo hace, mutismo a los alrededores. Uno de los delanteros le dice al otro que la detención es la única forma de poesía posible en el fútbol. Sonríe esperando que alguien haga algo. La pelota está entre ellos, inútil.

Fragmentos 7

1- Esta vez fue más largo de lo que pensé. Perdona mañana será distinto, eso creo. ¿ya te vas?

2- Sí, el borrón es impropio como mancha, no te vayas. No dejes de leer.

3- Toma. Es para mí, pero que lo diga él. Y al final lo leeré yo.

4- Cartográfico, eso es. Entonces por qué no lo dibujaste. Soy malo para ello. Mmm entonces déjalo ahí, mañana lo leo.

miércoles, abril 26, 2006

Fragmentos 6

1- Recuperación de la memoria en sus pupilas, brillo, cursilería propia de quien se extraña, de quien se distancia. Está envuelto en su experiencia limitada, llorará en ese momento más cursi aún. Te esperamos.

2- Salta. Calcomanía irrisoria de vuelo, del desprendimiento único en el desvanecimiento. En la altura se acumula la mugre y en ella el llanto, los ojos se contaminan y la mugre ríe en sus lágrimas.

3- Será de otra circunstancia, pero duele, será de otro tiempo y te creo, será que nadie lo hace que te ensalzas en justificaciones. El llanto no, eso si que no lo aguanto.

4- Por qué ese cúmulo de ceros y unos, que podrían ser un sonido, imagen o letras, tal vez un color, de forma tan aleatoria, tan condenadamente controlada, artificiosa. Provoca el estremecimiento de la piel húmeda desde nuestra única altura posible y te considero bella sentada junto a mi no belleza, como un uno y un cero. Apaguemos esto.

martes, abril 25, 2006

Las palabras y las cosas...

En vez de escuchar habló y no pudo evitar la avalancha de críticas posteriores, tuvo que dejar de creer que era el más sabio del lugar, la clase tenía que continuar. Sigue siendo un bebe diría su madre. Yo estuve de acuerdo con él, pero no quise hablar. Sigue siendo un pusilánime diría la mía. La del profesor está muerta por suerte, quizás qué diría, mejor no saberlo.

Con el café nocturno en la calle, parado a las afueras de un tóxico, le encontré la razón a mis otros compañeros, seguía siendo un pequeño bruto perdido. Mis primos conversaban de un tema en específico, tanto que lo rebatí sin saber que decían y me escucharon. El café estaba caliente.

Llegamos a la fiesta, la música muy alta, me detuve a bailar entre unas chicas, éstas se alejaron en eso se escuchó un estallido de cosas a mi alrededor, había botado un vaso sobre la mesa y se habían quebrado ambos vidrios, todos me quedaron mirando y no supe que decir.

lunes, abril 24, 2006

Fragmento 5

1. Estadio prematuro de la conciencia. Perfil de pequeño mutante embrutecido. ¿Serás tú al despertar? No lo creo.

2. Zamarreo repentino y nocturno, grito, expansión de las mandíbulas agitando las cuerdas vocales, las sábanas entre las manos, tranquilo soy tu madre.

3. Podrías decirme que has hecho hoy. Abrí los párpados y había una ambulancia iluminando la penumbra matutina en la calle, apoyé mi cabeza en el vidrio ensangrentado y volví a cerrarlos. Interesante.

4. Todos los días que llega a su departamento de soltero hay un olor de profunda calma, se pregunta si es él culpable de aquello. Nadie que fuma puede amanecer provocando eso, se responde y enciende la televisión.

domingo, abril 16, 2006

Micro cuento 11

Aproblemado camina por la calle, su novia lo ha dejado, decidió que era tiempo de terminar con todo ello, no le gustaba sentir que no iban a ningún lado. El malestar es completo, un agonía se desprende de sus pies, una ausencia en sus manos, el pecho comprimido, la falta de calor se posesiona en la ciudad, y el camina. Vaho de su boca y se pregunta ¿por qué?, la ciudad completa le contestan en su cerebro lo estupido que fue al creer que era bello, agradable, inteligente y buen amante. Por la vereda anaranjada se aproxima a su puerta, saca las llaves, hay un bulto frente a ésta, camina más rápido, al llegar encuentra un hombre apoyando la cabeza en la escalinata de su puerta, está durmiendo, de su boca un ebrio olor, vino de mala calidad, la falta de calor lo agita, tirita, no alcanza a castañear los dientes pero está próximo. El chico lo queda viendo un segundos, le habla, éste no se despierta, lo va a tocar, tiene todo el cuerpo bañado en orina, duda. Se levanta y abre la puerta, pasando por encima de él ingresa a la casa, cierra con cuidado para no golpearle la cabeza, enciende un luz que ilumina la escalera de entrada al living, a la casa. Se tiende en la cama, la ve en la oscuridad, ve su cuerpo desnudo sobre él, diciéndole que lo ama. Llora y se cubre con las frazadas.

viernes, abril 14, 2006

Fragmentos 4 (Relaciones ortográficas)

1. Quizás, me dirás, y yo no responderé, sonorización casual del vocablo en público, sólo diré, cuándo. Ambas palabras tienen palitos en el cielo, eso es bueno.
2. Pequeño detalle, cinco días al otro lado del mundo.
Pequeño detalle, la vida entera esperando los puntos suspensivos...
3. Me viste y punto final.
4. Permítelo, aunque te cueste puntualizarlo, deja entrar, convenir con tu piel la cuestión del deseo, no creas que es una hipérbole, ni menos le pongas cremillas. No lo creas, sonreiremos te lo prometo y a así concluirá el párrafo.

lunes, abril 10, 2006

A la Hora de comer... (cuento)

Sentado logró pensar...
Al pasar del tiempo me he considerado cada vez más judío, sé que de alguna forma caprichosa provengo de Abraham, no obstante mi más intimo pensamiento habla de la necesidad de convertirme al Islam y leer el Corán, encontrarle un sentido y volver a tener barba. Tengo 24 años, nací y vivo en Chile, no tengo nada más que decir de aquello.
El desapego enraizado es la caricatura más perversamente vivida, si te dijera que es sólo la estúpida esperanza de encontrar o no encontrar, fluir o no fluir, me piensa computador y me siente el computador de mi amada. Si estuviese en otra habitación no existiría. Quién define el movimiento, debe definirse a si mismo.
Son 24 años y la única expectativa es la condescendiente esperanza de que Ismael, en su condición de otro y expulsado, sea mi padre putativo, mi puente para abrazar al Islam, seré moro o judío, pero nunca cristiano. Al final todo se determina desde los doce pasos, frente a una multitud de jolgorio de la movilidad del virus, del computador, de la fibra óptica. Sino hay más que parlantes, por qué creer en Abraham padre, Isaac hijo o Ismael bastardo. De nuevo el pop, de nuevo soy madonna. ¿Hasta cuándo?
Dejó de hacerlo y comió...

jueves, abril 06, 2006

Fragmentos 3

1. You are a stupid boy, don´t understand nothing. The children cry because they have sweet dreams. Stupid boy speech with me tomorrow, at this moment I have a sweet dream. I cry.

2. Te creo, camino, tomo asiento, camino. Te creo. Te consideras pequeño cuando me miras desde arriba y estás en la cornisa con tu cascabel. Salta a mis brazos.

3. Le colocan los micrófonos en el cuerpo y le echan a caminar por el parque, una cámara lo graba desde lejos, el director lo mira y escucha en su andar. Se acerca a un árbol, le dice un secreto, el micrófono se ha desconectado, el director no pudo escuchar, el niño sonríe mientras se aleja del árbol.

4. Tus ojos se esconden bajo el mantel, se detienen para husmearlo todo, cáliban, cáliban, cáliban, perro malo, sal de ahí. Me van a retar.

martes, abril 04, 2006

Fragmentos 2

1 Entre sus piernas, un líquido desciende de olor espeso y hostigante. No se da cuenta, sigue esperando que acontezca ese sueño, es único sueño que ha esperado toda su vida desde que nació, el sueño y el líquido son de color café.

2 Dos cafés sin crema, ¿dos expreso entonces? No, cómo se le ocurre, dos espreso, sino serían dos trenes...

3 ¿Te vas? Que bueno, estaba cansado ya de tenerte aquí sin hacer nada más que martirizarme. Caminó por el cuarto buscando algo, una polera, pantalones y otros enseres, suspiró aliviado, resaca-fe de erratas...

4 (llense malditos todos, hoy es la hora de que descargue mi odio contra ustedes, nunca más habré de respirar su maldito perfume, ni menos el hedor de sus bocas semi abiertas sin nada que decir, nada que meterse adentro, dientes pestilentes y uñas malformadas, al fin podré vengarme, soy un animal fabuloso, mitad caballo mitad grifo, un Hipogrifo, pero con E, Hipogri) fe

Micro cuento 10

Con anterioridad había respondido, pero no fue escuchado, en un devenir cotidiano se deshizo de una serie de estafetas que tenía alrededor, balazos limpios en los corazones, dos pasos al frente y quedó a tiro de cañón, alzó su humeante metal, una serie de luces rojas en el pecho, en su piel negra de algodón y lycra, apretó el gatillo, sonó fuerte y duro. Todas las lucecitas se transformaron en orificios rojos, tan profundos como lo fue el que en la frente desplomó al jefe de la masa armada. You win.

martes, marzo 21, 2006

4 Fragmentos

1 Grupos de golpes se acumulan en las costillas, en los pómulos y quijada. la sangre brota, pero él no hace más que sonreir, sin saber por qué, sin sentir por qué.
2 Manifestación de caridad de la mano. No lo soportó y se echó a correr. Es lo que había que hacer. ¿Quién te cree?
3 ¿Habel quién está ahí? La cosa, la que se ciñe cuando duermes. Ah, el mio propio. Ese mismo.
4 Take me out tonight, take me out, please. I think to another dream. Take me out tonight. I'm sure, this is horrible.

Micro cuento 9

Habrá que reparar que después hubo un desprendimiento, una exacerbación del gesto en su rostro ido, como mueca, pero más que eso. Una deformación muscular que extrapolaba los labios, los huesos y los poros, así y todo había algo ufano en su rostro. La lágrima que surcó su piel tan sólo fue una excusa de un cuerpo que se desentendía de todo. Fue el momento en que se calló la sirena, en que el goteo de la llave paró y el andar peludo de un felino se extremó para desaparecer, en que los ojos se posaron sobre ella ¿había algo más que hacer? En una primera instancia no, así que dejó de mirarla y se fue por donde llegó, por la soledad y la apatía, su rumbo se hizo ligero, sin dificultades. Ella desprendida de todo no hizo más que agotar su respiración y se dejó estar sobre las sábanas.

viernes, marzo 17, 2006

Yo soy (cuento)

La siembra se hace dificultosa, lo seco del tierral provoca el sudor de manos secas. La velocidad del automóvil no me permite ver más, abro la ventana. Con el viento en plena cara deformo mi mente y ahora soy tierra en unas manos secas. Un arado me remueve dificultosamente, sudor metálico que remueve mis terrenosas entraña, queriendo mi fertilidad. Inútiles esfuerzos en estos días. Caen sobre mí pequeñas gotas líquidas, que estremecen a los vegetales agónicos enjaulados en mí, y es una pequeña esperanza posada en esta superficie seca, en esta piel seca. Pero es únicamente eso, sudor salado de caras agotadas. Escucho voces, tal vez una en diferentes tonos, es un niño parado sobre mí, sonriendo con el arador en las manos. Lo entierra sobre mí con una sonrisa extensa sobre un rostro extenso y reseco... la conductora me habla y dejo de ser tierra. Dice algo sobre un árbol. Escucho sólo eso. Trato de volver a deformar mi mente mientras el sol me llega sobre mi rostro estrecho. No logro ser nada. La miro y le beso el cuello, ella sigue conduciendo por una carretera recta. La siembra a quedado muy lejos, aunque las tierras siguen apareciendo mientras avanzamos. La sigo besando, ahora soy amante...

Microcuento 8

Malestar bacterial en las encías y sangramiento, el cepillado es la posibilidad de evacuar masas de sangre del receptáculo bucal femenino, se observa el espejo y hay llagas de días anteriores, como sonrientes, como mal olientes. Agua en la cara y se toma la cabellera rubia, a su lado la carencia de un otro, sale del baño y enfrenta a la ciudad a través de una ventana, está lista, preparada para un nuevo día, para eso que todos intentamos eludir, ¿ya estás conforme? Se pregunta, al segundo después se lanza al vacío, vestida con la blusa que se compró hace dos días y con los pantalones que tan bien le quedan, cae, cae, cae...

jueves, marzo 09, 2006

Tarea Pendiente (cuento)

Rencoroso se fue donde su hermano y le pidió que se fueran rápidos. Levantó la mano izquierda con el puño apretado, sin voltear a ver. Entendí que lo volvería ver en poco tiempo, me subí los calzones, me limpié el semen de mi entre muslo, tomé la falda y me la puse rápidamente. Me arreglé la corbata y puse en su posición original la camisa. Me tomé el pelo con el collet que tirado en el piso compartía el espacio con el brazalete del colegio. Éste lo puse donde debía ir, luego salí despreocupada al patio. Los niños revoloteaban al rededor de un balón de fútbol, unas compañeras de ellos provocaban muchos alaridos. En eso me topé con el inspector del colegio, éste me sonrío y me dijo que teníamos una tarea pendiente, suavemente en el oído, imperceptiblemente. Lo miré y le sonreí, seguí mi camino a clase, él me siguió con su mirada, me arreglé el calzón, volteé la cabeza y le sonreí. Éste parado al rededor de niños no dejó de contemplarme, mientras yo entraba al salón.

viernes, marzo 03, 2006

Micro cuento 6

Se despertó cuando no tenía por qué hacerlo, sacudió una de sus manos tan fuertemente que parecía un demente, fuera de si. Luego se incorporó y observo su alrededor, todo estaba en penumbra y su visión nublada, se dejó caer sobre el colchón con fuerza y rebotó con tal vehemencia que salió despedido por los aires, cruzó el techo de su pieza y cayó en la vereda. Tras unos segundos de confusión, se paró y vio la calle, en ella una tormenta de papeles caía desde el cielo y subían desde la tierra, se desplomó en el acto, nunca pudo levantarse, su corazón se había detenido. Ya no podía respirar.

Micro cuento 5

Ya te fuiste, me dejaste y nadie te vio correr, sólo yo, con la mirada a baja altura. Dejaste marcas, muchas para ser preciso, tantas que no lo entiendo, cómo no lo preví, si era tan obvio que esto iba a ocurrir, todo estaba tan oscuro. Pero no importa, ya nada tiene mayor relevancia, sólo boto sangre por la boca y se acumulan traumas en mis músculos, de tinte violeta y perturbante espesor. Pero vendrá la venganza, siempre estás con tus amiguillos en la misma esquina, y no saben donde vivo y no sabe donde viven tantos otros como yo. Ustedes están muertos, habrá que liquidar sus sonrisas, que placentero suena todo esto. Qué importa estar botado en la acera, con una posa de sangre frente a mis ojos que salió de mi boca y cabeza, si te veo correr y sé quien eres, el resto es cosa de tiempo.