martes, mayo 15, 2007

Masma

"Masma tasca, masma tasca nasca".

Y no hubo más, tras las palabras, no hubo mundo, no hubo. No era la contraseña ni el código indicado. La estrella se extinguió.

miércoles, octubre 11, 2006

Micro cuento 15

Todos siempre supieron que estaba ahí, también, que me costaba respirar y no corría. Todos lo sabían y nadie hizo algo. A las tercera mañana, ya no habría los párpados, el espacio era muy pequeño, respiraba cada un minuto y después cada una hora, al final del ese día ya había agotado mi último respiro. La segunda mañana no entendía porqué a mí me pasaba eso y mi piel empezaba a sangrar por la fuerza que ejercía, terminé encostrado. La primera mañana estaba convencido que iba a reirme cuando lo recordará pasado unos años, de vez en cuando me lograba reir. Antes de todo, no sospechaba que algo así pudiese ocurrir. Ahora tan solo hablo por que las palabras me lo permiten.

domingo, octubre 08, 2006

Trazo 3

Ella está sentada en su oficina, su oficina está en muchos lugares, tantos que no puede concentrarse en su escritorio, en el porta lápices y el teléfono que están sobre él, tan desconcentrada se encuentra que en su cara se configura todos los gestos posibles mientras el porta lápices y el teléfono se vienen sobre ella, sin dejar de estar sobre la mesa, en su posición. Ella se desploma sobre el escritorio y éste se detiene sobre la corniza de un edificio, el viento sopla suavemente, el teléfono se cae al suelo. Nadie sonríe más con su desconcentración.

jueves, octubre 05, 2006

Fragmentos 11

1 Ya no caen gotas sobre mi maseta craneal, se ha terminado el suplicio, he muerto.

2 La sangre corría por su entrepierna, creyó que todo iba a terminar ahí. Iluso.

3 El vidrio se acomulaba bajo sus uñas, su cuerpo olía a mierda, carne quemada, parecía un cuadro de Bacon, pero era más que eso.

4 El asunto es saber lo que descompone al cuerpo y luego no dejar de hacerlo. Para ella eran las cosquillas, sentía que su corazón se detenía. No paré de hacerla reir con mis manos.

lunes, agosto 28, 2006

Trozo 2

He reccorido tus alas heridas, he visto el pasar del agua por tu piel, el olor acomulado en tus párpados. Y no quiero verte más. He dejado de gritar tu nombre, tan sólo el silencio se acumula entre mis dientes. Todo aquello que puede haber hecho por ti, no lo hice, ahora estás ahí abajo, muy abajo, tu cuerpo se revuelca en las aguas oscuras del río, tu sangre se confunde. Te veo desde aquí, desde el mismo lugar al que no pude llegar antes que saltaras.

miércoles, agosto 02, 2006

Trozo 1

Mis manos tiritan, los tendones se tensan, me duele, el monótono sonido de la alarma me acompaña y me descubre en la oscuridad, también la luz amarilla que ilumina mi sien. Mis manos obtusas se detienen sobre mi cara mientras la máquina está detenida y las aspas giratorias siguen su funcionamiento. Detrás de mi yo máquina, una limpieza que no fue tal, lo sé, pero no hay porque avisar, el trabajo se necesita igual. Mañana debería ser un mejor día, pero las heladas condiciones no lo permiten, ¿lo será?, quién será mi sucesor. No deja de ser ridículo que me pregunte eso, mejor seguir andando, ya llego a la esquina y este maldito temblor no me deja tranquilo.

lunes, mayo 22, 2006

Micro cuento 14

La distancia, sólo fue un inequívoco signo, un espacio al cual ninguno de los dos se atrevió a traspasar, sus cuerpos estaban tan lejos como también su cotidianidad. El odio, la rabia, la tristeza tan sólo nacían por ella, se repetían una y otra vez, estaban ausentes e idos, no importaba las sonrisas prometidas y los deseos que se habían consumados, el brillar de ojos y las risas acumuladas en el pasado. Había aparecido el inexorable actuar del espacio, esta vez no era el tiempo ni su condena, a veces llegaron a pensar que podía ser su solución, su salvación, que el tiempo afectara las condiciones y generara las posibilidades, pero la distancia irreductible, la que no avanzaba ni cambiaría ninguna condición, estaba ahí. Ambos acostados en su cama, a tan sólo tres espasmos de distancia, a pequeños centímetros, se encontraban absolutamente separados. La distancia ya estaba ahí.